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15 de marzo de 2013

Chico Irritante


Así es como era yo, al menos eso era lo que me decía ella…

Quizás me dejé llevar por la emoción, era la primera vez que me ponía un apodo y era algo especial, algo único, algo mágico, algo irritante.

Quizás no me agradaba mucho la idea de ese sobrenombre, pero es el que ella me otorgó y poco a poco le tomé mucho cariño. Tanto, que cuando escuchaba esa palabra sonreía en la mayoría de las ocasiones.




Porque antes era irritante, pero ahora somos infinitos.

26 de febrero de 2013

Sus besos


Y ese beso que de tu mejilla se deslizó para llevarme en tus labios a un mundo infinitamente mejor. 

20 de febrero de 2013

Dreams #3


Me tumbé, esperando a que el sueño me invadiese.

Y así fue, un sueño un tanto extraño. Casi me parecía real.

Despertaba tumbado en la cama, en una habitación blanca casi inmaculada. La cama era ancha, había dos mesitas de noche de color blanco y en la pared del cabecero había una gran multitud de fotos. Apenas les presté atención ya que todo me parecía muy rutinario, me incorporé y busqué en la mesita mi ropa interior, después abrí el pequeño armario que había en la esquina para buscar mi ropa.

Mierda, me falta la camisa.” Pensé mientras me ponía los vaqueros.

Salí de la habitación en dirección al salón, que tenía un calor más cálido y acogedor. Y allí estaba ella, sentada con las rodillas subidas en una butaca en tonos madera, tan perfecta como siempre, estaba leyendo un libro bastante antiguo y bastante deteriorado al cual apenas se podía ver una parte del título… “viajero”.

Me acerqué a ella, tomé el libro y lo dejé encima de una mesa auxiliar que había allí mientras la besaba.

-Me tienes que devolver la camisa-Le susurré al oído.
-Tendrás que quitármela- Dijo ella mientras me devolvía el beso.

La cogí en brazos, noté como el pelo castaño resbala y caía en mi piel, me encantaba esa sensación de paz y tranquilidad. Fue entonces cuando me di cuenta de que ella apenas estaba vestida con mi camisa, unas bragas y unos calcetines largos. Cada vez me encantaba más esa escena.

La subí a la encimera de la cocina, mientras, le desabrochaba los botones de su camisa. Ella jugaba con sus manos en mi espalda y en mi pelo. Cada vez que un botón se desabrochaba yo besaba la parte que cubría y así, poco a poco, subí hasta sus labios.


-Sería una pena quedarnos con las ganas, esas alas en la espalda me piden a gritos que lo arañe- Dijo mientras esbozaba una sonrisa perversa.
-Al menos no te pide a gritos que lo haga tuyo, como el tatuaje que usted tiene en el pecho-Dije mientras le besaba en el cuello.

Ambos sonreímos y nos besamos pero, cuando nuestros labios se separaron, todo desapareció con el sonido del despertador.

Miré al techo y pensé: “Algún día, lo haré realidad.”

3 de febrero de 2013

Pequeños secretos...

Mi mirada estaba perdida en el infinito, en mis pensamientos solo buscaba la forma de volver a sorprenderla y volver a verla sonreír.

-¿En qué piensas, cariño?- Preguntó
*Maldición, no puedo decirle lo que estaba pensando… *Pensé
-En que mañana es Sábado y pasado Domingo- Respondí
*Menuda mierda de respuesta has dado, pero al menos puedes seguir pensando en cómo volver a sacarle esa sonrisa que tanto te gusta*Pensé después

Y allí estaba, la sacó a relucir delante de todos, una sonrisa que me volvía loco, me encanta verla así de feliz, sin problemas que le molestaran, ni nada por el estilo… Solo su sonrisa hacía que el día hubiese valido la pena.

-Estás loco- Me dijo
*Por  volver a verte sonreír*Pensé
-Lo sé, las mejores personas lo están.-Le dije

Y nos fundimos en un beso, con sonrisa final incluída.

-Te amo Óscar-
-Y yo a ti, Cristina. Más de lo que nunca hubiese imaginado que amaría a nadie.-
  

24 de enero de 2013

Todas las noches soñaba con este momento...


Y se acercó a mí de nuevo, invadiendo mi espacio, demoliendo mis defensas, despejando las posibles dudas, haciéndolo todo más fácil con las ideas más claras que yo, y me volvió a besar.

Pero, cuando creí que había terminado, volvió a empezar. Parecía que no iba a acabar nunca, pero yo tampoco quería que acabase. Quería quedarme allí, en aquella esquina, durante toda la noche, besándola, sintiéndola, amándola… Como nunca antes había amado a nadie. Quería demostrarle que ella era lo más importante en ese momento, solamente ella.

Y, si fuera por mí, volvería a repetir esa noche, en esa misma esquina y con los mismos protagonistas.

“-Ese era el último- Decía mientras se alejaba. Pero antes de que pudiese soltarme la mano se la volvía a agarrar con fuerza y la atraía hacia mí.
-El último de aquel segundo- Susurré antes de volver a perderme en sus labios.”



Y así pasaron las horas. Y eso era todo lo que yo deseaba, ella y nada más.

3 de enero de 2013

Resumen de 2012


Bueno, voy a resumir este año que ya se ha ido en unos breves párrafos donde pondré lo elemental:

-Lo principal, encontré a mi chica perfecta. Lo sé, la perfección no existe pero ella hace que sus imperfecciones me encanten. Gracias por ser mi efímero sueño eterno.

-Lo principal de lo secundario, perdí a otra persona importante en mi vida. Una persona que cuando fui pequeño lo significaba casi todo y que ha hecho que tanto mi familia como mi felicidad se tambalee.

-Cosas secundarias... Conseguí el título de bachiller, eché de menos a mis amigos (muchísimo, quizás demasiado), sufrí por amor y gané por amor, dediqué los goles que anotaba a las personas que me importaban, perdí a “proyectos de amigos” pero recuperé a muchos viejos amigos que parecían que no volverían jamás,...

En definitiva, ha sido un año tan solo regular. He ganado mucho, más de lo que he perdido, pero las pérdidas me han afectado más que las derrotas.

Cambiaría algunas victorias conseguidas porque estuvieses aquí disfrutando las que nos quedan con nosotros. Te quiero abuelo y lo seguiré haciendo siempre, no lo olvides.

18 de noviembre de 2012

Un año y un día...


Bueno, esto debí escribirlo ayer, puesto que me quedé hasta la hora exacta en la cual te fuiste, pero no encontré las fuerzas necesarias para hacerlo. No sé ni cómo lo estoy escribiendo hoy [Bueno sí, con lágrimas en los ojos y miles de recuerdos que vuelven a mi memoria].

A veces es bastante complicado despedirse de alguien, sobre todo si ese alguien siempre intentó buscar las mejores cosas para que fueses feliz.

Es difícil despedirse, yo llevo un año intentando saber cómo hacerlo y no he podido. No encuentro las palabras, ni las expresiones que quiero, al menos las que le quiero dedicar a ella.

Bueno, mientras encuentro las palabras adecuadas para hacerlo te diré desde aquí como ha sido este primer año sin ti.

Pues complicado, difícil, caótico y sorprendente. Podría resumirlo así.

Ha sido un año en el que en poco tiempo en perdido cosas muy importantes, pero en que he ganado lo más importante en esta vida [si, es ella y por fin está conmigo] te has perdido cosas importantes, como por ejemplo mi graduación, mis noches en las que todo iba mal, hemos ganado otra Eurocopa, estoy intentando aprender italiano pero no tengo ni fuerza de voluntad ni amigos que me recuerden que tengo que hacerlo,etc…

Ayer me acordé mucho más de ti, leí la muerte de Marina y me vino tu recuerdo, demasiado nítido, de que te ibas de la misma forma que ella, apagándote lentamente.

Todos te echamos de menos, eras un piezas importante en nuestras vidas y te seguimos necesitando.

Espero que estés disfrutando allá donde estés. Nosotros lo intentamos hacer por nosotros y por ti.

Sé que nos esperaras, porque llegaremos tarde... Como siempre.

15 de octubre de 2012

"E temo il tuo passato e il mio passato..."


Hay días en lo que el temor de que su pasado vuelva y la aleje de mis brazos hace que no pueda tan siquiera concentrarme en otra cosa que no sea el dolor que su marcha me produciría.

Pero solo hay un dolor mayor que todo ese, solo hay un pensamiento que nubla mi mente aún más y es que vuelva mi pasado y me aleje de ella. Ese pasado que, en ocasiones, me hiere, me daña, me envenena, que me paraliza, que me mata al fin y al cabo. Un pasado que me mira, desde una cierta distancia con una sonrisa malévola en el rostro, esperando su oportunidad para volver a aparecer y echar mi vida por los suelos.

En ocasiones este temor hace que el pasado se aproxime demasiado y consiga ganarle terreno a la felicidad que ahora tengo. Hay veces en las que pienso que ya lo ha conseguido todo, que volveré a ser el de antes y así destrozar todo lo que he conseguido en este tiempo. Hay veces en la que pierdo la esperanza.

Pero es entonces cuando veo su sonrisa, sus ojos clavados en los míos, sus manos agarradas a las mías, su respiración al compas que la mía, su piel con el mismo calor que envuelve la mía. Es entonces cuando sé que ella es todo lo que siempre he buscado, la última pieza de mi rompecabezas, la luz de mi oscuridad, la variedad de mi monotonía, ella lo es TODO.

Y es en esas ocasiones, cuando su cabeza está apoyada en mi pecho, sintiendo mi respiración y yo la suya, cuando la beso y pienso: “Gracias por ser tan jodidamente perfecta, por ser todo lo que necesito en cada momento y, sobre todo, gracias por salvarme.”