31 de marzo de 2013

Tu amor es un regalo...


Quizás ella no sea perfecta y yo esté totalmente enamorado, completamente loco por pasar cada instante de mi vida junto a ella y no me fije en cada uno de sus imperfecciones.

Pero quizás yo tampoco sea perfecto, no soy su tipo de chico y es que quizás yo no sea lo mejor para ella.

Y es que a veces, estando junto a ella, pienso si esto tendrá futuro, si no se romperá mañana mismo, si un día próximo  no volveré a desaparecer y hacer que se acabe todo…

Y es entonces cuando ella me besa, y todo desaparece.Solo importa ese instante de felicidad extrema y lo único que quiero es amarla durante el resto de mis días, cumplir cada una de sus fantasías, de sus locuras, de sus deseos.… Quiero ser todo para ella. Porque si nos amamos, el tiempo no es nada.


“-Jamás he querido tener nada en mi vida que no soportara perder. Y ya es demasiado tarde, no es porque seas preciosa e inteligente… Ahora ya no me siento solo. ¿Te casarías conmigo?
+No… No hablaba en serio, solo quería saber lo que se siente lo que se siente al rechazar al amor de tu vida.
-Entonces… ¿eso es un sí?
+Sí… Y cien veces sí.”

15 de marzo de 2013

Chico Irritante


Así es como era yo, al menos eso era lo que me decía ella…

Quizás me dejé llevar por la emoción, era la primera vez que me ponía un apodo y era algo especial, algo único, algo mágico, algo irritante.

Quizás no me agradaba mucho la idea de ese sobrenombre, pero es el que ella me otorgó y poco a poco le tomé mucho cariño. Tanto, que cuando escuchaba esa palabra sonreía en la mayoría de las ocasiones.




Porque antes era irritante, pero ahora somos infinitos.

14 de marzo de 2013

Porque siempre estarás conmigo.



Esta canción va dedicada a todos aquellos que, por circunstancias del destino, hoy no pueden estar con nosotros, viviendo y compartiendo nuestra felicidad, alegría, tristeza, frustración… Por todos aquellos que se fueron sin saber que aún le necesitábamos.

Va por vosotros. Va por ti, pequeña.



"Tranquilo te estaré esperando porque sé que llegarás tarde, como siempre."

3 de marzo de 2013

Él


Él solo quería acostarse con ella, disfrutar de su cuerpo efímeramente y guardar aquel recuerdo para siempre que lo necesitase, pero acabó durmiendo con ella, despertándose antes y verla dormir unos instantes para así notar que la vida volvía a sonreír.

Él que era un egoísta egocéntrico terminó secando sus lágrimas, escuchando sus problemas y yendo a por ella después de las clases.

Él que solo quería tomar su cuerpo una noche, terminó tomando su mano cada noche admirar a la luz de la luna todos aquellos detalles que la hacían única.

Él que solo quería un lío de una noche, se convirtió en un adicto a su aroma, a su pelo, a sus besos… A ella.

Y entonces, pasó a querer comerse el mundo junto a ella y a ver que cada momento junto a ella valía todo el sufrimiento que habían pasado. 



26 de febrero de 2013

Sus besos


Y ese beso que de tu mejilla se deslizó para llevarme en tus labios a un mundo infinitamente mejor. 

20 de febrero de 2013

Dreams #3


Me tumbé, esperando a que el sueño me invadiese.

Y así fue, un sueño un tanto extraño. Casi me parecía real.

Despertaba tumbado en la cama, en una habitación blanca casi inmaculada. La cama era ancha, había dos mesitas de noche de color blanco y en la pared del cabecero había una gran multitud de fotos. Apenas les presté atención ya que todo me parecía muy rutinario, me incorporé y busqué en la mesita mi ropa interior, después abrí el pequeño armario que había en la esquina para buscar mi ropa.

Mierda, me falta la camisa.” Pensé mientras me ponía los vaqueros.

Salí de la habitación en dirección al salón, que tenía un calor más cálido y acogedor. Y allí estaba ella, sentada con las rodillas subidas en una butaca en tonos madera, tan perfecta como siempre, estaba leyendo un libro bastante antiguo y bastante deteriorado al cual apenas se podía ver una parte del título… “viajero”.

Me acerqué a ella, tomé el libro y lo dejé encima de una mesa auxiliar que había allí mientras la besaba.

-Me tienes que devolver la camisa-Le susurré al oído.
-Tendrás que quitármela- Dijo ella mientras me devolvía el beso.

La cogí en brazos, noté como el pelo castaño resbala y caía en mi piel, me encantaba esa sensación de paz y tranquilidad. Fue entonces cuando me di cuenta de que ella apenas estaba vestida con mi camisa, unas bragas y unos calcetines largos. Cada vez me encantaba más esa escena.

La subí a la encimera de la cocina, mientras, le desabrochaba los botones de su camisa. Ella jugaba con sus manos en mi espalda y en mi pelo. Cada vez que un botón se desabrochaba yo besaba la parte que cubría y así, poco a poco, subí hasta sus labios.


-Sería una pena quedarnos con las ganas, esas alas en la espalda me piden a gritos que lo arañe- Dijo mientras esbozaba una sonrisa perversa.
-Al menos no te pide a gritos que lo haga tuyo, como el tatuaje que usted tiene en el pecho-Dije mientras le besaba en el cuello.

Ambos sonreímos y nos besamos pero, cuando nuestros labios se separaron, todo desapareció con el sonido del despertador.

Miré al techo y pensé: “Algún día, lo haré realidad.”

17 de febrero de 2013

Y su amor, nos volvió perfectos


Me tumbé en la cama, deseoso de descansar tras un día casi completo.

Estaba mirando hacia el infinito, planeando la forma de decirle cuanto la amaba y como no quería nada que no fuese ella, pero no encontraba las palabras.

Hacía calor, o al menos eso notaba yo, así que me deshice de la camiseta que tenía. Ella se puso encima de mí observando cada detalle de mi torso. Lo deseaba.

De repente la abracé, mi piel necesitaba estar en contacto con la suya. Y la besé, porque mis labios también tenían esa necesidad. El pulsó se nos aceleró y ese beso llevó a otro, y ese otro a otro…

Poco a poco notamos como nos sobraba la ropa, como nuestra piel querían estar juntas.

Fue entonces cuando, tras un beso intenso, se separó un palmo de mí. El Sol lanzaba sus rayos con fuerza tras ella e iluminaba cada detalle de belleza de su rostro, y sonrió. Me lanzó una de sus sonrisas de las que me dejaban indefensos. Quizás no es perfecta, pero en esos momentos y para mí, sí que lo es.

Y fue entonces cuando confirmé que la amaría el resto de mis días. 

Despertar


Y todo se volvió oscuro, no hubo nada más que sombras en un vacío infinito.

Ya no había recuerdos que doliesen, ni recuerdos alegres, no había olor, no había colores, no había nada… Nada.

Estaba solo y ¿asustado? No, asustado no es la palabra. Estaba tranquilo, no había nada que me dañara, reinaba una paz enorme en aquel mundo de sombras en el que, en el fondo, no quería escapar.



Pero un recuerdo se coló en la infinita oscuridad, era ella. Un atisbo de luz en aquella infinita oscuridad.





Sabía que tarde o temprano despertaría, mi corazón seguía latiendo y tenía muchas cosas pendientes que hacer. Pero lo único que esperaba era que al despertar estuviese ella allí. 

Cuando desperté fue cuando me di cuenta de que había estado demasiado tiempo prisionero de mis recuerdos. Necesitaba contarlo todo, necesitaba saber que sentía ella, que me respondería, saberlo todo. Porque despertar solo fue más duro que estar sumido en aquel sueño en el cual no había nada.


Desperté y me di cuenta de que no quería volver a despertar… Sino era con ella a mi lado.