15 de diciembre de 2012

Y tu recuerdo me consume


Siempre está compuesto por “ahoras”

Estas eran sus palabras, las que más me impresionaron nunca y las que solía repetir. Era algo que le identificaba, como su olor a dulce, su sonrisa rara, sus miradas acusadoras, su forma de no saber mentir, su maldad contenida, su melena “castaña” al vuelo, sus fuertes golpes, en definitiva… Ella.

Siempre hemos sido especiales, TODOS… Un grupo de “frikis” que un día se armaron de valor y decidieron juntarse para poder verse las caras, aún recuerdo la cara de asombrados de todos.

Decidimos crean ese grupo de frikis, juntarnos y hacer crecer nuestra amistad, alimentarla con risas y confesiones secretas, tan secretas que nadie más debería saberlo.

Hemos crecido, hemos ¿madurado? Supongo que la vida nos ha obligado a madurar, nos ha hecho mucho daño la realidad en la que vivimos ¿Sabes pequeña? En estos tiempos en los que estamos, tiempos que a ti te encantaban pasar, se te echa mucho de menos. Tú forma de insistir en ir a comprar regalos, tu forma de insistir para que nos veamos… Se te echa de menos entera.



Porque hace mucho que ese grupo no se junta, básicamente desde que no estas, no hay razón para volver a salir juntos, no hay nadie que nos una, el juego finalizo hace mucho y no nos quedan continuaciones. Poco a poco nos hemos vuelto a distanciar, a ser cada uno como éramos antes, cerrados herméticamente.

Te necesitamos ¿Sabes pequeña? Necesitamos a alguien que nos anime, que nos inyecte felicidad extra y que critique todos nuestros regalos.

Ayer sentí tu abrazo, cuando menos me lo esperaba, con mis defensas sin posibilidad de respuesta, sentí un abrazo largo y tu aroma en mi nariz, incluso añadiría que sentí tus pelos en mi espalda, un abrazo largo y continuado de los que acaban con un “Todo va a salir bien, ya verás”. Y me vine abajo, me deprimí hasta el punto de tener que cerrar todos mis poros de mi piel para no destrozarme en pedazos. No era mi día y tú lo catapultaste a una nueva versión de dolor. Ayer te necesitaba y tú no estabas para curar mis heridas.

Te echo de menos, espero que al menos, estés donde estés, te lo estés pasando en grande, estés sonriendo, y mirando cómo no paro de cagarla a cada instante, de cómo nos distanciamos y sé que próximamente harás algo para volvernos a unir.

Al final, como ya sabrás, no hubo fiesta de despedida, simplemente una pequeña reunión llena de lágrimas.

No sé si podré vivir con este dolor, no sé si algún día podré olvidarlo todo, no sé ni tan siquiera qué hacer ahora mismo… Bueno, llorar con tu recuerdo es lo que hago ahora mismo.

Te echo de menos, pequeña. “Te fuiste y te llevaste contigo todos mis secretos.”

“Pero hay ahoras que duran para siempre.”

13 de diciembre de 2012

Tiempo...


"Porque el pasado ya es historia, el presente un regalo morena y del futuro no sé qué será pero será a tu lado. Yo seré algo tuyo y tu mi eternidad."

10 de diciembre de 2012

Mentiras...


“-Cierro los ojos y no dejo de pensar en ella.
-¡Oh, pobrecito que se ha enamorado!
-Sí, al menos eso creo. (De ti)

Mi vida siempre estuvo llena de mentiras que ocultaban mi verdadera forma de ser, que enmascaraban cada sentimiento que tenía, que me destruían.

Esas mentiras me llevaron a hacer cosas muy oscuras en mi vida, cosas de las que verdaderamente me arrepiento, cosas que aún a día de hoy me siguen doliendo como entonces…

La mentira era un lugar donde poder esconderme e inventar lo que siempre había deseado o ocultar cualquier pensamiento. La llevé a tal extremo que llegué a ocultar un sentimiento de deseo enorme en ella.

Les mentí a todos, sin excepciones. Incluido a mi mismo.

“-Seré el calor que necesites siempre.
-¿De verdad, siempre?
-Por supuesto. (Mañana no estaré en tu vida)

Pero, poco a poco me fui dando cuenta de que las mentiras no podían acabar bien, que solo hacia daño a cualquiera que se lo contase y, en ese grupo, estaba yo. Me hacían daño, ardían en mi interior y eso hacía que me consumiera poco a poco en esa espiral de vergüenza y arrepentimiento.

Las mentiras hacen que destruyas tu futuro, haces que no puedas escribir nada sin que ellas no se abalancen sobre ti y no puedas evitar su golpe.

Y llegó ella, y las mentiras acabaron. No quería hacerle más daño (ni a mi), no quería volver a pasar noches pensando en como hacer que las mentiras tomaran más forma,… La quiero a ella en todas mis noches, quiero que nos riamos de aquel tiempo turbio y oscuro, quiero escribir un futuro junto a ella.


Oculté demasiado tiempo que eras el amor de mi vida, ahora toca demostrárselo al planeta entero.

8 de diciembre de 2012

Infinitamente...


Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.


Mi vida ha estado llena de instantes felices pero efímeros. Pero contigo todo ha cambiado, la felicidad es infinita y permanente, no se escondo sino que sale a relucir.

Posiblemente ahora mismo no esté contigo, estaré lejos de ti pero pensando en ti. Llenando cada pensamiento de ti, cada latido de mi corazón con tu amor, cada segundo de mis sueños con tus besos, cada instante en mi cama con tu olor, cada instante de mi vida llenándolo de ti.
Sé que seguirás llenando mi vida de deseos, de nuestros deseos.


Porque ambos somos irritantes, a nuestro modo. Somos perfectos.




Porque en el futuro estarás tu, tu y solamente tu. Será contigo con quien despierte cada mañana, será contigo con quien me acostaré cada noche, será contigo a quien besaré siempre que pueda, será contigo a quien abrazaré y besaré en un altar, serás, como tu dijiste, la madre de mis hijos y serás el amor de mi vida.

Hagamos un trato:
Yo prometo amarte cada instante de mi vida y tú me haces el hombre más feliz del mundo ¿Capaz o incapaz?


Y sólo recuerda, por muy lejos que me vaya, estaré pensando en ti y volveré a por ti.



















De tu chico irritante, completamente enamorado de ti.

1 de diciembre de 2012

Siempre fue ella


Fue entonces cuando pasaron los meses. Demasiado rápidos para mi gusto, y parecía haberla que al fin la había olvidado.

Mi vida había cambiado desde entonces, todo parecía ir bien. Mi corazón andaba despistado, creyendo que había encontrado el amor en una ilusión y mi cuerpo estaba centrado en otra ilusión que complacía las necesidades que tenía.

Todo marchaba en una aparente perfección que hacía que mi vida estuviese ocupada.

Lo recuerdo todo de ese día, demasiado nítido.

Estaba en la habitación junto a la chica que complacía mi cuerpo estaba en la habitación de al lado, yo estaba en una habitación en la cual ya había estaba en una ocasión pero que apenas conocía. Yo miraba por la ventana mientras ella se arreglaba después de una tarde-noche de pasión.

Mis pensamiento volaban y mis sentidos con ellos, el paisaje era mágico: la luz de la luna, el mar tan cerca, una cierta altura y un silencio que asombrada. Miré hacia el interior de la habitación y había un reflejo tenue de luz, sabía que estaría allí pensando en mí.

Pero entonces mis sentidos me alejaron del lugar donde estaba y me acercaron más de lo que nunca podía imaginado de ella. La luna reflejaba una luz blanquecina, una luna que a ella le encantaba. Una luna que también se reflejaba en ese mar tan próximo a mis ojos. El olor salado del mar se esfumó para atraer su aroma y, en aquel instante, no escuchaba nada que no fuese su voz. Definitivamente el mensaje de la semana anterior me había afectado notablemente.

De repente la luz de la habitación se encendió, era esa chica pelirroja con mi chaqueta gris, entreabierta, y además un pequeño tanga en rosa. Yo apenas tenía unos vaqueros y mi ropa interior. Nuestra ropa se había quedado por el camino durante esa tarde de pasión y sexo. Se tumbó en la cama y me miró, con unos ojos tan inocentes que robaban el alma. Le había hecho demasiado daño ese día a ella ese día, nadie merecía que la mintiese tanto.

Pero mis pensamientos no se centraban en la chica que tenía enfrente tan sexy e irresistible. Mi mente voló junto a ella, junto a su piel suave, junto a sus labios finos, juntos a sus ojos color Coca-Cola, junto a su pelo castaño y largo, ...

Sobre la chica sexy apenas tuve conocimiento de ella a partir de aquella noche. Intenté volver a olvidarlo todo sobre ella.

Quizás intentaba posponer lo inevitable, mi mente siempre volvería a ella.





Quizás era demasiado tarde como para desenamorarse de la chica de mis sueños.

18 de noviembre de 2012

Un año y un día...


Bueno, esto debí escribirlo ayer, puesto que me quedé hasta la hora exacta en la cual te fuiste, pero no encontré las fuerzas necesarias para hacerlo. No sé ni cómo lo estoy escribiendo hoy [Bueno sí, con lágrimas en los ojos y miles de recuerdos que vuelven a mi memoria].

A veces es bastante complicado despedirse de alguien, sobre todo si ese alguien siempre intentó buscar las mejores cosas para que fueses feliz.

Es difícil despedirse, yo llevo un año intentando saber cómo hacerlo y no he podido. No encuentro las palabras, ni las expresiones que quiero, al menos las que le quiero dedicar a ella.

Bueno, mientras encuentro las palabras adecuadas para hacerlo te diré desde aquí como ha sido este primer año sin ti.

Pues complicado, difícil, caótico y sorprendente. Podría resumirlo así.

Ha sido un año en el que en poco tiempo en perdido cosas muy importantes, pero en que he ganado lo más importante en esta vida [si, es ella y por fin está conmigo] te has perdido cosas importantes, como por ejemplo mi graduación, mis noches en las que todo iba mal, hemos ganado otra Eurocopa, estoy intentando aprender italiano pero no tengo ni fuerza de voluntad ni amigos que me recuerden que tengo que hacerlo,etc…

Ayer me acordé mucho más de ti, leí la muerte de Marina y me vino tu recuerdo, demasiado nítido, de que te ibas de la misma forma que ella, apagándote lentamente.

Todos te echamos de menos, eras un piezas importante en nuestras vidas y te seguimos necesitando.

Espero que estés disfrutando allá donde estés. Nosotros lo intentamos hacer por nosotros y por ti.

Sé que nos esperaras, porque llegaremos tarde... Como siempre.

8 de noviembre de 2012

Una historia de fuego

¿Cómo empezar? No lo sé. Supongo que por el principio.

Todo empezó con un e-mail, en italiano. En ese e-mail iba nuestra historia, al menos vista desde mi parte. Le contaba todo lo que me había sucedido desde el día que la vi por primera vez entrar en una clase donde yo estaba, de cómo poco a poco me fuí enamorando de ella, de su sonrisa, de sus palabras pero siempre desde lejos.

Después nos vimos, quedamos… Todo era diferente, no habíamos en cuerpo, pero sí de mentalidad. A decir verdad, estábamos dispuestos a estar juntos, pasara lo que pasara, pusiese quien se pusiese en medio.
Nuestro primer beso, enfrascado en dudas y como, en la despedida, no podía separarme de tus labios.
No podía creer lo que estaba pasando.

Y pasó, estamos tan increíblemente juntos. Contaré nuestro principio…

¿Te acuerdas de las mañanas y tardes en el parque? Comiéndonos a besos, admirando cada centímetro de nuestros cuerpos cuando se unían y entrelazaban.

¿Te acuerdas del primer día bajo techo? Fue emocionante, sorprendente, mágico, increíble pero limitado a nuestras posibilidades y a nuestras responsabilidades totalmente justificadas.

Poco a poco se derribaron los límites y nos consumimos ardiendo, nuestros labios solo quieren besarse, nuestros ojos mirarse y nuestros corazones... amarse.También jugamos a devorarnos y a ser fuego que nunca ha de consumirse. Porque mi cama y mis sueños no son los mismos si no estás a mi lado.

Ahora, nuestro amor no tienes límites. Porque nuestro amor es infinitamente infinito.

Eres todo lo que siempre imaginé de la persona perfecta para envejecer conmigo. Tan tremendamente loca como yo, tan lista como pocos, tan magníficamente impresionante como nadie.

Gracias, por todo y por todo los que no queda por vivir. Te amo taurona.

Son 5 meses de fuego, amor e infinitos.

∞-VI-XII

6 de noviembre de 2012

Ella... Nosotros


Al principio, solo eran miradas, atisbos de toda su belleza la cual creía que era inalcanzable para mí. Admiraba cada detalle de su perfección, me encantaba poder pasar las horas mirándola pero, poco a poco, las miradas me parecían poco y me atreví a ir conociéndola.



Me encantaba conocerla, saber todas sus pasiones, todos sus destellos, toda ella. Me enamoré de su sonrisa, perdidamente, tanto, que hacía cualquier locura para poder verla por muy tonta o simple que fuese. Me encantaba cuando sonreía y yo era la causa.


Hice tantas locuras que me volví loco, a todos ratos pensaba e imaginaba  mi mundo junto a ella. Entonces me pregunté ¿Cómo una chica tan perfecta y formal como ella va a acabar con un chico tan loco e imperfecto como yo? Al ver como las horas pasaban y no las pasábamos juntos acepté que ella nunca sería para mí.


Pero me equivoqué, porque su locura es comparable con la mía. Quizás no las realiza tan tremendas como yo, pero al menos las hace conmigo y logra que me enamore aún más si puede de ella.


Y desde que por fin la abrazo y la tengo a mi lado, solo quiero que no note el frío, que no sienta el vacío que algún día, antaño, yo sentí. Quiero que sea feliz y que cada instante a mi lado sea único e inigualable.


Porque eres increíblemente perfecta, incluso cuando estas a punto de llorar, cuando te escondes para que no te vea llorar o incluso cuando lo haces, eres preciosa y perfecta.


Y por último, solo decirte que te amo, que eres lo puto mejor y, si sonrío, es porque tu me das las ganas para sonreir. Tu y yo infinitamente juntos.