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12 de julio de 2013

Y ¿De qué sirve huir?

Huyo, me escondo en risas, en locuras, en tonterías, en mí mismo… Me escudo en sentimientos….

Pero… ¿De qué sirve? Ella sigue ahí, pegada y siempre vuelve. Sus (Nuestros) recuerdos vuelven una vieja canción de verano.

Y huyo y me escondo, no quiero sentimientos. Ella es una estrella y yo una simple nube…

-Quizás estamos demasiado lejos- Pienso mientras escucho nuestra canción.

Ella un ángel y yo un simple humano. 

Y aquí estamos yo, nuestra canción, nuestros recuerdos y tú tan lejos de mí. 

24 de diciembre de 2012

Comienzo...


Todo fue extraño, me costaba asimilarlo. Era muy extraño tener sentimientos por una persona, era alguien que había traspasado mi armadura echa por hielo, dolor, rabia y furia contenida y había llegado a mi corazón. Y no sólo para estar efímeramente sino que se adjudicó un sitio en mi corazón de fuego e invadió la mayoría de éste haciéndolo completamente suyo.

Pero como todo principio, fue muy difícil mantenerla allí. Solía fallar en lo que no debía, solía fallarle a ella, a todo lo que necesitaba para ser feliz. Todo por mi estúpido orgullo y por mi inútil ego.

La esperé, mucho tiempo. ¿Quién sabe si fueron minutos, horas o días? Lo importante es que la esperé en su portal, dispuesto a declararle todo lo que sentía, dispuesto a hacer todo lo que pudiese hacer para hacerla feliz y para robarle, al menos, un beso de sus labios.

Pero no apareció, la noche se tornó junto a mí y la luna me susurró que ella no vendría que no era para mí, que perdía el tiempo allí y que lo mejor sería marcharse y así hice. Aquella noche, y las siguientes a ésta, me dormí con lágrimas en los ojos, recordando cada instante perdido junto a ella, cada te quiero sincero que pude decirle y no le dije, cada sonrisa suya que hacía encender mi corazón, cada letra de nuestra canción… Y la hice mía, a la canción, no paraba de escucharla, día y noche, así tenía un pedacito de ella junto a mí.



Cada noche intentaba olvidarla, pero siempre que empezaba a hacerlo había un recuerdo que me hacía a la vez muy feliz y muy desafortunado: sus labios, a escasos centímetros de los míos. Y ese recuerdo se estancó en mi memoria diciéndome, antes de comenzar a olvidarla, “Por favor, mantén este recuerdo. Sólo éste.”  Le hacía caso. Y me autodestruía.





Y hubiese espera mil horas más en el portal si tu luna no me hubiese obligado a marcharme.


“Yo te quiero a ti, lo quiero todo de ti, ser tú y yo, todos los días.”

5 de octubre de 2012

"Cada segundo que pasa es más de lo que puedo soportar"

A veces, la vida te da un giro inesperado. Un cambio que te hace recapacitar, y cambiar de actuar y de como ser a partir de ese instante.

Un giro que te hace ver que lo imposible existe, que lo sueños en ocasiones se hacen realidad y que en otras lo que se hacen realidad son las pesadillas diarias. Gente que quiere que intente que tus sueños se hagan realidad y otros que intenten que intente que tus pesadillas se hagan realidad, te das cuenta de que hay gente que quiera tu muerte y quien este a muerte contigo.

Hay veces en este proceso en el cual estarás tan increíblemente lleno de gente pero que nadie te haga ni el más mínimo caso. Tendrás que caminar solo y levantarte solo de la inmensa caída, ni nadie que llene el increíble vacío que sientes.Estar tan solo en un mar de almas.

La vida no es justa, y cuando más necesites estar con alguien, más solo estarás. Cuando más busques algo más te contará encontrarlo.

Pero por mucho que caigas y por mucho que falles no desistas, porque esa es la verdadera belleza es saber volver a levantarte y enseñarle a todos que debieron estar allí cuando te necesitaron.

La vida no es justa, pero tu siempre puedes cambiarle sus colores.